
Portada del Juego
Este es el último juego que he terminado, World in Conflict. Un título de estrategia táctica militar que te sumerge en medio de un conflicto armado entre Rusia y Estados Unidos.
El juego es… como decirlo… La ostia. A diferencia de otros títulos de estrategia, World in Conflict deja de lado la mayor parte de la estrategia de gestión para centrarse en la estrategia táctica, de este modo el jugador tiene total libertad para dedicarse en cuerpo y alma a aniquilar al enemigo, tomar puestos avanzados y cumplir objetivos a la vez que trata de conservar sus fuerzas.
Al no haber recursos que recolectar, recibirás al principio de cada partida una serie de puntos para gastar en tus unidades que te enviarán por vía aérea. Estos puntos los irás recuperando progresivamente si pierdes alguna de tus tropas.
La acción del juego es muy rápida, te irán dando objetivos progresivamente y, generalmente, tras darte un objetivo principal te darán uno secundario que puedes completar o no. El problema es que si no lo haces no recibes todas las bonificaciones y honores que podrías conseguir, pero para cumplir los objetivos secundarios tendrás que dividir tus tropas en muchas ocasiones y trabajar con ambas partes a la vez, mientras tus compañeros te gritan por radio que les ayudes en otro punto, lo que puede ser un poco desesperante.
Esa es otra característica de este juego, en ocasiones puede llevar a la desesperación, tus tropas están muriendo, el ejército enemigo es innumerable y te tiene rodeado. Tu tienes lo recursos (artillería, ataques aéreos, especiales de unidades) para salvarlos, pero tienes que hacerlo todo rápido y bien o todas tus unidades terminaran en un agujero humeante en el suelo y fracasarás la misión. Todo esto mientras realizas los objetivos secundarios como he comentado antes.
Aun con todo, salir victorioso de estas situaciones da una satisfacción y alivio que pocos juegos pueden ofrecer (sobre todo cuando aciertas de pleno al ejército enemigo con un ataque de bombardeo pesado).

¡Morid soviéticos!
Gráficamente hablando es muy realista, aunque se necesita directx 10 para disfrutarlo en todo su esplendor, sigue ofreciendo un acabado espectacular. Los efectos de luces y sombras, el humo y el bump-mapping usado en su debido momento (las huellas de los coches, los cráteres de una explosión) le dan al juego una atmósfera que provocará que no te despegues del monitor.
Como punto y final decir que este juego me ha demostrado que queda esperanza en el mundo de la estrategia. Es un juego innovador que no se ciñe a los estándares y por tanto ofrece una experiencia muy interesante y adictiva.